Tras el conflicto con Colombia, el mandatario ecuatoriano visita Chile para firmar acuerdo de apoyo ante la demanda marítima de Lima ante el Tribunal de La Haya, además de concretar la compra de dos fragatas reacondicionadas.
SANTIAGO DE CHILE.- El Presidente de Ecuador, Rafael Correa, arribó al Aeropuerto Internacional de Santiago Arturo Merino Benítez pasada la medianoche de ayer con el fin de reunirse con la Mandataria chilena, Michelle Bachelet, para concretar acuerdos bilaterales en temas limítrofes, ratificar la compra de dos fragatas a Ecuador y celebrar además el segundo aniversario del gobierno de Bachelet.
Antes de viajar a Chile, el presidente ecuatoriano concedió una entrevista a Televisión Nacional de Chile (TVN) en la que se refirió al conflicto ocurrido con Colombia, cuando el ejército de ese país invadió territorio ecuatoriano en un operativo en el cual resultó muerto el líder de las FARC Raúl Reyes. Ante este tema Correa señaló que “las relaciones estuvieron muy tensas. Quiero decirles que con cualquier otro país, lo que hizo Colombia con Ecuador, hubiera sido ‘casus belis’. Imagínense que Perú, persiguiendo a Sendero Luminoso les bombardea Arica”.
Si bien el conflicto no se ha superado por completo, Correa asegura que el incidente está superado pero no olvidado, ya que “la confianza es como un cristal; se rompe, y por más que lo pegue con mucho arte, ya quedó marcada”, y exaltó además la indignación que sintió con el actuar del gobierno de Álvaro Uribe. “Nosotros fuimos muy firmes en la posición ecuatoriana rechazando la agresión; desbaratando los argumentos que Colombia presentaba; indignándonos grandemente, porque después de bombardear, para buscar una justificación, una cortina de humo, inventan las patrañas de las FARC, eso nos indignó mucho, pero siempre mantuvimos la altura, pero con firmeza. El conflicto ha sido superado, al menos en lo que tiene que ver Ecuador y Colombia. OEA tiene que seguir investigando por el bien de la historia para que se sepa toda la verdad, todos los detalles”.
Este episodio significó un importante retroceso en el papel que cumplía Ecuador para interceder en la liberación de doce rehenes de las FARC, entre los cuales se contaba con la pronta liberación de Ingrid Betancourt. “Estábamos intercediendo para la liberación (…) creo que ahora se dificulta muchísimo, pero nosotros seguiremos con nuestros buenos oficios para interceder de ser posible”.
“Las FARC son un grupo irregular en la política exterior del Ecuador desde siempre” asegura el Mandatario, quien no califica de terroristas al grupo armado. “Así lo cree la ONU. Ni antes del gobierno de Uribe Colombia los calificaba de terroristas y eso nos molesta grandemente; que traten de imponer sus categorías a otros países. Si ellos los consideran como terroristas bien por ellos, pero que respeten lo que nosotros pensamos”.
Sobre las pruebas que tendría la prensa colombiana sobre financiamiento por parte de las FARC para su campaña presidencial, Correa fue tajante “Que revisen lo que les de la gana, estas manos están limpias y sin sangre (…) molestan estas cosas. Que bombardeen y después de casualidad encuentren las justificaciones”.
En la misma entrevista, el Mandatario negó rotundamente la posibilidad de incursionar en una carrera armamentista, gavillada por este impasse con Colombia, ya que la compra de las dos fragatas a Chile “estaban pactadas hace mucho tiempo”, señalando además que el interés de Ecuador es luchar contra la obsolescencia de su material bélico, ya que sus nuevas adquisiciones “son dos fragatas repotenciadas que no son para aumentar armamento, sino para reemplazar dos que navegan sólo porque Dios es grande”.
Apoyo de Ecuador hacia Chile ante La Haya
La visita del presidente Rafael Correa significa una clara postura de apoyo de ese país ante la demanda marítima que ha interpuesto Perú ante el Tribunal de La Haya en materia de soberanía contra Chile.
Es por esto que hoy está prevista la firma de un acuerdo de Asociación Estratégica entre Chile y Ecuador, que incluirá una ratificación a la vigencia de los acuerdos de 1954 y 1952 suscritos entre ambas naciones y Perú, en el cual se establecieron los límites marítimos.
Pero su agitada gira no termina aquí, ya que con el cierre de este acuerdo, Correa será condecorado con la Orden al Mérito de Chile, y en la tarde sostendrá un almuerzo con Bachelet en La Moneda, además de reuniones con el canciller Alejandro Foxley y miembros de la Sofoca, para posteriormente visitar al ministro de la Corte Suprema, Milton Juica, al presidente del Senado, Eduardo Frei, y al titular de la Cámara de Diputados, Patricio Walker.
Otra de las actividades que Correa tiene agendada para su estadía en Chile es una reunión con el ex ministro Jorge Arrate y con el senador Alejandro Navarro, en agradecimiento a una carta donde ambos condenaban las acciones de Colombia.